Yo les creo...

#2
Empezare contando una anécdota propia.

Yo adoro los gatos desde que tengo uso de razón, siempre eh tenido desde una vez siendo muy niña encontre una gata que había tenido sus gatitos en el ropero de mi mamá, los vi me enamore me quede con ellos y desde entonces no ha pasado un día de mi vida en que no tenga gatos y rescate otros.

Hace varios años estando en la preparatoria, el gato que tenia había muerto envenenado por una vecina, cosa que me dejo muy deprimida y enojada por varios días. Un compañero de la escuela me comento que había llegado a su casa una gata pero que no la querían que si iba por ella me lo agradecería entonces me dispuse y fui. La gata era grande calculo unos dos años, blanca ojos azules peluda la nombramos Lucky, era muy extraña parecía que nos espiaba, se ponía en medio de las personas cuando conversaban o veía fijamente la televisión como si pudiera entender algo.

En ocasiones entraba a la habitación y se sentían sus pisadas y el peso de su cuerpo subir a la cama y cuando volteaba, ella seguía en el piso o en otro rincón del cuarto. Todo transcurrió así por algunas semanas hasta que un sábado por la mañana deserte y encendí la tv estaban pasando la caricatura Recreo, la habitación de mi hermano estaba justo al lado y a veces conversábamos de habitación en habitación ya que se escuchaba todo, por lo que lo invite a pasar a ver la tv; solo que en vez de entrar el, entro la gata se subió a la cama y era mas pesada que de costumbre, yo seguía acostada, fue caminando hacia donde estaba mi cara y sentía sus pisadas cada vez mas y mas pesadas a mi lado y luego encima de mi...hasta que se poso en mi pecho, me puso las dos patas en el pecho y me miro fijamente a los ojos, quede inmóvil. Yo sentí que le gritaba a mi hermano con todas mis fuerzas, pero no, estaba ahí petrificada viendo a la gata que para esto ya tenia una pata en mi cuello y otra abriendo mi boca emitiendo un ruido extraño como si estuviera inhalando algo, no se cuando tiempo duro calculo que unos 5 minutos hasta que me resigne y deje de luchar pero en mi mente le pedía que se marchara que se quitara, me vi a mi empujándola de la cama y al poco rato se detuvo. Tarde en incorporarme unos segundos pero cuando lo hice grite de manera ahogada a lo que mi hermano acudió corriendo y le conté, le dije que la gata se había metido y lo que me había hecho y el comento que jamas escucho nada ni mis gritos ni nada y la gata se salio.

No se que me hizo, no se que sucedió, pero desde ese día no la volví a ver...

Tarde unas semanas en recuperarme de la impresión y volví adoptar gatos, ya no me han salido raros , mas bien el ultimo que tengo siento que es mas protector, eh visto como me ahuyenta fuerzas que me jalan los pies.

En fin, gracias por su tiempo.
Hasta pronto.
 

Chakirpo63

Bovino adolescente
#3
Supongo que fue paralisis del sueño, a mi me pasaba seguido, hasta que en una ocasión desperté y como estaba acostado de lado enfrente de mi había una mujer con un fondo blanco y su piel era muy blanca, no le veía la cara solo la espalda el pelo negro y su brazo después de que se me paso la sorpresa pensé... ya te amolaste y que la abrazo tomándole un pecho por lo que empezó a forcejear hasta que de un codazo me despertó o reaccione, no se muy bien pero después de eso ya no me volvió a dar ese mal, ja ja
 
#4
Buenas madrugadas!

Tengo años ingresando a Ba-K, sin embargo esta será la primera vez que escriba. Siguiendo el hilo de este post, contaré algo difícil de creer para quienes no lo vivieron conmigo.

Corría el mes de enero de 2008 en la ciudad de Xalapa, Ver., no llevaba ni 6 meses de haber egresado de la carrera, y apenas un mes antes había terminado mi Servicio Social, y no tenía muy claro qué hacer con mi vida profesional, además que por cuestiones monetarias, ya no estaba recibiendo el apoyo al 100% de mi casa, lo que me dejaba en un disyuntiva: intentar sobrevivir con la escasa ayuda que recibía y realizar mi tesis, o retrasar mi titulación y buscar acomodo en algo afín a lo estudiado y seguir como pasante.

Bien, para no hacer largo el cuento -relato en este caso-, diré que un amigo que había egresado una generación anterior me contactó, me recomendó para un proyecto en ciernes con un Instituto del Gob. Federal., desde luego que acepté ir a la entrevista, al primer filtro.

El primer acercamiento fue con una maestra que tuvimos en la Facultad,a la que contactó el titular de esa dependencia federal, y cuya tarea era enviar a 2 personas con dominio y experiencia puntual en la administración documental, cosa que otra chava y yo cumplíamos a cabalidad dado que habíamos realizado nuestro servicio social en un Centro de Investigación en Documentación de la Universidad (U.V.).

Pues así, prácticamente sin buscar me llegó mi primera oportunidad laboral en regla, pero esto no acaba aquí, nada de misterioso hay aún.

Llegamos a la dependencia a presentarnos con el titular, nos remitió con los subordinados para que nos detallaran acerca del proyecto, nuestras funciones, condiciones laborales, etc. Ya casi para terminar, nos pidieron llevar al día siguiente el Currículum Vítae, y documentos originales para cotejar. He ahí el "problema".

Jamás en mi vida había realizado un CV (ya sé que no es ninguna hazaña el haber uno) pero en ese momento no tenía ni puñetera idea de cómo empezar, qué resaltar, qué no es necesario, etc., y toda la presión de tener que entregarlo al otro día temprano -ya era tarde al salir de la dependencia-, etc.

Pues en esas preocupaciones estaba, y conmigo mi novia, que nos vimos en el centro de la ciudad esa tarde al desocuparme, y mientras caminábamos por la calle de Zamora, abajo del Parque Juárez le comentaba mi preocupación por el dichoso CV y la premura que tenía, cuando de pronto pisé algo que casi me hace resbalar, me agacho, levanto lo que pisé, y cuál va siendo mi sorpresa, que al abrir esa carpeta plastificada, justamente en la primera hoja decía: CURRÍCULUM VITAE nombre XXXXX XXXXXX XXXXXX, una joven mujer que llevaba sus papeles pretendiendo ingresar a trabajar a Chedraui. Quedamos estupefactos, no podíamos creerlo, fue como si me cayera del cielo. Pues rápido, que nos fuimos al ciber más cercano y a realizar el mío basándome en la estructura del hallado,. Imprimir y sacar copias.

Pues esa fue mi anécdota, tengo muchas más, de algo que llamaré casualidades, coincidencias ayudas, apoyos que me ha dado el universo, la vida, cuando más lo he necesitado, de todo tipo me han ocurrido.

Gracias!
 
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